LUCHAR POR UN SUEÑO

Las expectativas que tenía ante sí eran más halagüeñas de lo que hubiera imaginado. No había sido fácil tomar esa decisión, pero cualquier cosa era mejor que seguir aquella monotonía de vida, e incluso de seguir perdiendo oportunidades. Miraba aquel cielo, tan azul, tan transparente, que lo comparaba con la ingenuidad que la caracterizaba en un pasado.

“La vida no deja de ser una caja de Pandora que nos depara sorpresas tan inesperadas como inoportunas, a las cuales debemos hacer frente, porque la vida sigue, pero seguramente que el camino que nos queda por andar, no lo recorreremos con la misma perspectiva”  –se decía para sí Miriam.

Su infancia, su juventud y parte de su madurez habían transcurrido en aquel pueblo, cuyos habitantes lo más moderno que conocían eran los tractores enormes llegados de las grandes ciudades, donde para conseguirlos debían de empeñar todos sus ahorros y toda su vida en puestas de sol a sol trabajando las eras. Recordaba la imagen de su padre –ya fallecido años atrás– y diciéndole:

–¡Ay mi niña! Yo trabajaré para que tú el día de mañana tengas todo aquello que yo no tuve.

Y el hombre lo había cumplido, pero el destino se empeñó en que no todo saliera a la perfección y entre las malas cosechas y la escasez de producción, todos sus sueños se fueron esfumando. Todos menos uno: escribir. Era lo único que le hacía dichosa y le evadía de lo rutinario.

Nadie creía que llegara a ganar premio alguno, ni tan siquiera que sus textos fueran leídos por almas llenas de ocio o aburrimiento y sin embargo, algo en su interior sabía que lo que tenía que contar al mundo sí interesaría a un público, a las personas que como ella tenían una ilusión, un sueño, algo que contar y que compartir.

Aquél día decidió irse a vivir a la ciudad, dejar atrás aquella vida de rastrojos, de simientes, de podas, para comenzar una nueva vida donde la siembra serían sus novelas, la simiente las experiencias vividas y la poda el paso del pasado –sin olvidar sus orígenes– pensando en un futuro que se presentaba mucho más fructífero.

             Años más tarde, se convirtió en una de las escritoras más leídas